Entrevista a Chacha Huang
Entrevistas
/ 15.01.21

Texto por Anna Fux
Fotografía de portada por Juan Somodi
Fotografías de la entrevista por Xenia Lau


Desde hace ya diez años, Chacha Huang considera Madrid su hogar. Fue aquí donde inició su carrera como actriz. Ahora es conocida por su aparición en el corto Xiao Xian, que fue nominado a los Goya, la película Perdiendo el Este y la serie Circular.

El día 26 de diciembre, publicó una captura de pantalla de una conversación con el director de cine y profesor de universidad L. F., donde este le decía: “Si te apetece podemos vernos” «Quería verte porque necesitaba una chica asiática en un papel”. Tres años después del inico del movimiento #Metoo en Estados Unidos, muchas personas somos capaces de leer entre líneas y entender qué implican esos mensajes. Mi atención, sin embargo, recae en la última frase “necesitaba una chica asiática”. Esas palabras me tocan de cerca. Pienso: metoo y me surgen muchas preguntas. Hoy la entrevisto para que ella me cuente.

¿Cómo llegaste a ser actriz?

Estudié interpretación desde pequeñita. Antes de ser actriz estaba trabajaba como modelo, haciendo publicidad, campañas de moda… Así conocí a mi representante, con el que luego empecé a trabajar como actriz.

Siempre quise ser actriz, aunque jamás pensé que iba a serlo en España, yo aquí estaba estudiando literatura…

Porque tú naciste en China pero te viniste a España.

Sí, al principio vine porque quería aprender español. Mis padres querían que fuese a un país de habla inglesa, cuando yo en realidad ya hablaba muy bien inglés. Aprender español era un challenge para mí. Luego me gustó mucho España y quise quedarme aquí. Por eso luego estudié una carrera, un grado de literatura inglesa e italiana en la Complutense.

Tu nombre artístico en España es “Chacha Huang”, que no es tu nombre de nacimiento. ¿Por qué cambiaste tu nombre?

Mi nombre, Xue, en kanji es muy complicado, entonces muchas veces, era un poco perezosa, y en lugar de escribir Xue en kanji, ponía una X, la incial de mi nombre en pinyin.

En chino el pinyin , el sonido, para nombrar una cruz, una X, es «cha», entonces como juego y como broma entre amigos, me llamaban «Huang Cha» –en China, el apellido va antes del nombre–. De allí sale cha cha, que no suena exactamente como en español u otros idiomas en occidente. Mi profesor de educación física de aquel momento era de Bélgica y él empezó a llamarme chacha tal como me llaman ahora por su manera de pronunciar… Luego ya todo el mundo me llamaba Chacha. Y cuando empecé a trabajar como modelo, cambié mi nombre porque quería tener una vida privada y una vida profesional. Eso me ayuda a recordar y nunca perder el origen de quién soy yo y también la responsabilidad de ser una persona pública.

Acabas de decir que aprender español fue un challenge que te ponías a ti misma, porque tu primer idioma es el mandarín, ¿cómo es actuar en un idioma que no es tu lengua materna?

Tengo que confesarte que hasta hoy todavía no me siento del todo cómoda al actuar en español, porque básicamente no domino este idioma al cien por cien. Aunque yo hablo muy bien –intento pronunciar muy bien al actuar– noto que no estoy tan cómoda como actuando en chino o incluso en inglés. Es un challenge y es algo psicológico también, porque siendo mi segundo idioma, eres otra persona y encima luego tienes que hacer otro personajes, cuando actúas. Allí hay muchos procesos y son barreras para conseguir interpretar un personaje de la forma más completa.

¿Qué actores o películas asiáticas te inspiran?

Uf, mira, desde muy muy pequeña me fascina la belleza de Gong Li, que es la actriz que ha participado en casi todas las películas de Zhang Yimou. Lucy Liu, obvio, me parece muy valiente. Porque lo que ella ha hecho, nadie lo puede hacer, hasta hoy, está produciendo, está dirigiendo…

Recientemente vi la película Una vida nueva (Ounie Lecomte, 2008) en la que la protagonista es una niña, también con pelo corto (señala mi pelo y el suyo). Es una niña que… Su interpretración es de las mejores que he visto en los últimos años. ¡Tienes que verla! Yo siempre pienso que los niños actores actúan con mucho talento, pero esta actriz, con esa edad, no solo es talento, hay algo más. Con una mirada te rompe el corazón. Bueno, no te quiero contar mucho, para que puedas ver la película tranquilamente.

Hablemos de #Metoo. Este movimiento ha sido decisivo para muchas personas, no porque ahora ocurran más acosos y agresiones, sino porque ahora podemos detectarlo, ponerle nombre y además denunciarlo. ¿Cómo has vivido tu esta evolución, el verlo y ponerle nombre?

Esto es gracias a todas las activistas feministas alrededor del mundo que llevan años y años. Por ejemplo, justo cuando pasaba esto de mi post, se estaba aprobando la Ley de aborto en Argentina, ¡esa ley lleva quince años en proceso! Eso no fue un clic, hay muchas personas detrás de esos cambios. Somos conscientes de que eso no es normal, ahora tenemos la fuerza de levantar nuestras voces. Eso es lo que pasó con mi post también, no me lo esperaba.

Como bien dices en tu post, nunca es una única mujer, pero tampoco nunca es un único incidente. Si tuviéramos que denunciar y publicar pantallazos de todas las veces que nos han pasado cosas, no acabaríamos nunca.

El siguiente post, lo que pasó, no me lo esperaba. Yo solo quería quejarme de la situación, luego fue un descontrol total porque una persona empezó a mandarme un mensaje diciendo que era su profesor y que se comportaba así con todas las estudiantes, luego vinieron otros y otros y otros… En una noche conté más de treinta testimonios sobre esta misma persona. La gente que se comporta así parece que vive en un mundo paralelo donde estos comportamientos son normales, ellos no acosan solo a una persona, seguramente lleva toda su vida acosando. Esto es lo que hay que parar.

Y en tu industria, la industria del cine, viendo esto, ¿cuánto queda por destapar?

Es muy fuerte porque he recibido mensajes de muchas actrices dándome las gracias por alzar la voz y diciéndome que les han pasado muchas cosas, que todo el mundo lo sabe, pero no dicen nada. También he recibido mensajes con nombres y apellidos denunciando a este y este y este. Luego hay gente que me pregunta por qué he tapado algunos nombres, pero eso es porque no es caso mío, yo no puedo denunciar todo, porque no lo puedo probar. Pero es fuerte y hay muchas cosas, como dices tú, para destapar.

Me parece muy fuerte que estas chicas hayan pedido que no se publique su nombre y sin embargo busco en Google el nombre de este director y ni siquiera aparece tu denuncia.

Yo he intentado poner un hashtag con su nombre, porque se lo merece. Sí, también es un periodo complicado porque coincidió con Navidades y luego Año Nuevo y Reyes, ahora la nieve…. Nadie está trabajando al cien por cien. Y no sé, a día de hoy, la Universidad Francisco de Vitoria no me ha contestado. La escuela TAI sí, me dijeron que están del lado de las estudiantes y para cualquier cosa que necesiten… Pero él ya no trabaja allí, estuvo de 2015 al 2017 allí. Pero sigue siendo profesor en la Universidad Francisco de Vitoria. Les he etiquetado en el post y todo, pero en las redes sociales pasan tantas cosas cada día… También hay una dinámica de esperar y esperar para olvidar determinadas cosas.

Lo que me ha llamado la atención, como mujer asiática, es que debajo de ese post no solo había felicitaciones por tu valentía, sino también comentarios

Racistas, muy racistas.

Exacto. Luego había gente que decía “vete a denunciar eso en China«.

Sí, había gente que empezaba su comentario con “vete a la mierda, china de mierda”. A estas personas ni les he contestado. Lo bueno es que sí hubo gente apoyando para que esto no ocurriera. Hubo también gente que contestó a estas chicas y chicos, eso está muy bien. Vivimos en una sociedad en la que todavía hay mucho racismo, pero también hay un montón de gente que tiene consciencia. O cuando vemos agresiones en el metro, ahora eso se graba y se comparte en Instagram o Twitter.

Eso deja muy claro cuál es la perspectiva que mucha gente tiene sobre China, como si no pudieses ser feminista y china.

Y también lo que pasa es que esa gente piensa: si tú eres china, ¿qué haces hablando de mi país?

Aunque tú vivas diez años en España, tú no debes hablar de lo que ocurre en España, esto también me choca mucho. Ellos no entienden que al final yo a lo mejor soy mucho más madrileña que ellos, porque llevo diez años viviendo en España.


En una entrevista que le hice a la actriz Alexandra Masangkay, ella me dijo que ser asiática en esta industria claramente tiene sus consecuencias. Solo le ha llegado un único cásting para un papel de mujer. Lo demás siempre eran papeles de mujer asiática.

Eso a mí me pasa y pasa a todos los actores con perfil asiático, o no sólo asiáticos, nos llaman “actores con rasgos” o “actores de raza”, que eso para empezar ya es bastante racista. Si no especifican, no te van a llamar.

Hay excepciones, el personaje que interpreté en Ánimas es un personaje sin más, una adolescente, de hecho se llamaba Ángela y cuando me cogieron le cambiaron el nombre a Anchi 安琪 que significa ángel en chino. Ánimas es una de las películas más importantes de mi carrera por esto, de hecho hasta hoy estoy muy agradecida por haber podido hacer un personaje no estereotipado. Pero esto sí que está cambiando ahora, por ejemplo, este año sí hice algunos castings que no estaban buscando actrices asiáticas exclusivamente y estaba feliz porque me quieren hacer pruebas para personajes que tienen mucho protagonismo. 

Leí la entrevista que le hiciste a Alexandra y como dice ella, ahora con Netflix, en los Óscars, están imponiendo unas políticas fuertes, eso puede ayudar a hacer este cambio.

Esto me recuerda a una entrevista en la que Sandra Oh contaba que, al leer el guión de Killing Eve, ella no entendía cuál era el papel que le estaban ofreciendo. Su agente le dijo: «Sandra, ¡te ofrecen Eve! Tú serías la protagonista». Ella estaba tan acostumbrada a papeles secundarios, roles exotizantes, que ni le había pasado por la cabeza que pudieran ofrecerle un papel principal. Allí entendió lo brainwashed que estaba, lo profundo que era el racismo.

Sí, es eso, no solamente hay que tener actores para la “diversidad”, hay que tener actores para papeles no estereotipados. Es que si no, lo que ocurre es, yo siento, que cuando se hacen series y películas, piensan: tenemos que meter a una persona racializada, pues metemos a una china o un negro. Pero esos actores, con suerte, salen como la amiga ó el colega de los protagonistas y mucas veces ni siquiera tienen frases y sirven como una figuración especial. Lo que hay que cambiar no es solamente meter actores racializados sin más, si no, darnos una oportunidades de interpretar un personaje con historias. 

Justo eso es lo que te decía el director L. F. que “necesitaba una chica asiática”.

Claro, de eso justo yo también quería hablar. Pero pensé que mejor hablar del racismo en otro post.

Claro, él no dijo “busco a una actriz”.

No, no dijo “tengo un personaje que puede encajar con tu perfil”, porque eso es lo que se suele decir.

Después de rodar Perdiendo el Este, ¿sientes que te han ofrecido los roles que tú querías?

No. Eso es muy fuerte. Yo pensaba que iba a ser una milestone, el cambio de mi carrera, pero no, no pasó. Eso es lo que pasa en España. Una actriz no española, con suerte, te van a dar un papel de protagonista como en Perdiendo el Este, pero luego te siguen llamando para ser la traductora, la camarera, la chica que tiene un bazar… Que sale en una película con dos frases. 

Ya para acabar, ahora que dices que esto es lo que hay en España, ¿qué planes tienes para el futuro?

Mira, tener planes es muy de 2019 (risas).

Bueno, ¿sueños? (risas).

A mí me encantaría trabajar como actriz… Que mañana mismo me llegue una oferta. Lo echo de menos, se me da bien y ¡me gusta crear! Pero es difícil, en el 2020 se han aplazado y atrasado muchas cosas, han surgido tantas dificultades que no podemos controlar… Por eso me gusta también pintar, porque al menos la pintura es algo que yo puedo controlar y punto. Pero como actriz, es un trabajo muy pasivo. Mucho tiempo de esperar, esperar, esperar y paciencia y no perder la fe.

Por último, ¿qué es algo que nunca te preguntan en entrevistas y te gustaría que la gente supiese de ti?

Hmm…Qué es lo que me gusta leer… No sé… Es que tampoco… Me da un poco igual si la gente me conoce o no, creo que las entrevistas…Bueno, a mí me ha gustado mucho esta entrevista contigo. Me gustan las conversaciones, porque otras entrevistas a menudo son escritas, que ayuda para que yo pueda corregir mis propias frases, pero se pierde naturalidad.

Sí, tienes razón. Yo creo que una entrevista tiene que ser un encuentro y eso es más probable manteniendo una conversación. Muchas gracias por tus palabras y tu tiempo, Chacha.