Entrevista a Kali Sudhra
Entrevistas
/ 09.10.20

Texto por Anna Fux
Fotografía por Caribe Lunar y Niko Nine Design

Kali Sudhra es radical, no porque sea una etiqueta con la que decide condecorarse, sino porque su amplitud de experiencias y la diversidad de opresiones que la atraviesan se lo permiten. Adult Performer, Dominatrixxx, Educator and Sex Work Activist para les clientes, vecina de Barcelona, géminis y risueña para las amistades. Hablamos con ella sobre la fetichización de mujeres asiáticas, trabajo sexual, racismo en España y dildos blancos:

Hay una infinidad de objetos blancos que reproducen la desigualdad racial: desde tiritas de color “carne” hasta muñecas. Solemos ver dildos blancos “de tamaño estándar” o dildos negros de tamaños grandes en sex shops. Cuéntanos de tu epifanía racial con dildos marrones.

Cuando vivía en Toronto allí ya existía un sex shop LGBTQ+ racializado, donde tenían un muro entero de dildos de diferentes colores. Esto fue hace siete u ocho años. En Barcelona, al ir a un sex shop que se describía como «LGBT-friendly» mi primera reacción fue: ¿cómo hay un muro de dildos de tantos colores pero ninguno marrón? Si yo me voy a poner un dildo, un strap-on, ¿cómo me voy a poner uno blanco? Es como con el maquillaje, no me voy a poner una base de color ivory.  

El problema de los dildos marrones es que son muy caros, al ser de materiales muy buenos, de comercio justo… Ese día en la tienda barcelonesa, le expresé al dependiente mi frustración con los dildos blancos y me dijo que también tenían de otros colores. Me enseñó uno negro que se llamaba “príncipe de Namibia”. La descripción decía «puro placer exótico – 20 pulgadas» Fíjate cómo de nuevo el énfasis era el placer, el tamaño e incluso tenía un género… ¿Un príncipe? Cuando es evidente que no todas las personas que usan dildos lo hacen por vivir fantasías cis.

Si yo me voy a poner un dildo, un strap-on, ¿cómo me voy a poner uno blanco?

Te mudaste de Toronto a Barcelona, ¿cuál es el conocimiento general en torno a la raza aquí en comparación con Canadá?

(Risas). En Canadá creo que hay como un conocimiento de base, pero no diría que es mucho mejor. No lo puedo comparar porque es diferente. España directamente es fascista, vives cosas muy jodidas, pero fíjate que en Canadá… Les gusta mostrarse muy progres, que si acogida de refugiados, que si altas cuotas de diversidad. Como si los canadienses no fueran ofensivos, cuando Canadá tiene su propia historia y actualidad de tratar a las personas indígenas como basura. Quizá hayas visto esa noticia tan reciente sobre una mujer indígena que se estaba muriendo y a quien se le denegó la atención médica. Ella incluso lo retransmitió en directo en internet. Es extremo.

Hay una especie de corrección política en Canadá, que en el fondo sigue escondiendo un racismo brutal. En España las racistadas directamente te las dicen a la cara, aquí constantemente dicen la palabra “paki”, en Canadá no lo dicen, pero sí lo piensan. No sabría cuál de los dos males elegir, pero fíjate que en España al menos sabes con qué te encuentras.

Claro, en España te ahorras la decepción.

Sí, España es abiertamente racista y sabes con quién estás tratando. En Canadá andas adivinando con quién te encuentras.

¿Tenías una comunidad queer de asiátiques del sur o asiátiques en general en Canadá? ¿Y en Barcelona?

No, no necesariamente. Crecí en una ciudad muy blanca, no tuve la oportunidad de conectar con south asians, mucho menos con gente queer. A día de hoy conozco muy poques queer south asians en persona. Gracias a la pornografía he conocido a mucha gente queer de India, Sri Lanka, Bangladesh… Eso es muy guay, allí tuve interacciones online preciosas. El poder del internet, ¿eh?

Gracias a la pornografía he conocido a mucha gente queer de India, Sri Lanka, Bangladesh…

Pero en mi queerness sí que me he sentido muy solitaria. Me siento jodidamente infrarrepresentada. Este año durante el Orgullo Crítico en Barcelona hemos sido totalmente borradas. Había personas negras y personas latinas en el bloque antirracista, de nuevo, se mete a la gente en solo dos categorías y se eliminan otras partes del mundo.

De hecho, la idea de que el bloque antirracista encabezara la manifestación, en vez de ir al lado o detrás del Sindicato OTRAS, quienes se apuntaron en el último momento, fue mía. Pero nadie me hizo caso, no se me escuchó. Quienes dirigían la discusión en Plaza Universidad eran migrantes white-passing. Mi castellano no es bueno. Hizo falta que una persona migrante blanca llamara la atención a les otres blanques para decir que yo, como mujer racializada marrón y trabajadora sexual tenía cosas que decir, para que me hicieran caso.

Hizo falta que una persona migrante blanca llamara la atención a les otres blanques para decir que yo, como mujer racializada marrón y trabajadora sexual tenía cosas que decir

Respecto tu persona y tu presencia online… Has compartido en tus redes sociales capturas de pantalla sobre el acoso que recibes en Instagram, específicamente de hombres sudasiáticos.

Llega un punto en el que incluso yo me he preguntado, ¿estoy prejuzgando a estos hombres sudasiáticos? Y la respuesta sería: ¡Sí! Porque la mayoría de mi acoso viene de allí. Es tan frustrante porque intento crear cambio para nosotres, para gente sudasiática, pero los hombres… El machismo existe en todos los lados: España, Canadá, India…

Ellos (los hombres indios) me ven como india, aunque sea una mezcla de muchas cosas. Entonces se creen con algún tipo de autoridad sobre mí, una actitud que no tendrían con una mujer blanca. Tampoco quiero generalizar porque hay muchísimos chicos del sur asiático que apoyan mi trabajo. Pero la gente a la que tengo que bloquear mayoritariamente son hombres, no mujeres. Cuando les rechazo, cuando digo que no estoy interesada, me insultan llamándome puta, paki-puta, desgraciada, sin-clase…

Como cuando hablé sobre Gandhi, porque es un violador y además un racista antinegro.

En Instagram un día subí una foto que decía “Free Kashmir”. No te puedes imaginar la cantidad de odio que recibí por parte de hombres terriblemente islamófobos diciendo que Kashmir pertenece a India. Los típicos nacionalistas hindúes, el equivalente a trump-supporters. En mi bandeja de entrada tengo una cantidad masiva de nacionalistas hindúes que planean atacarme. Como cuando hablé sobre Gandhi, porque es un violador y además un racista antinegro. O cuando hablé sobre la Madre Teresa de Calcuta, una sadista que solo ayudaba a quienes se convertían… Cuando hablé de todas estas cosas sobre personajes que supuestamente son héroes, mucha gente se enfureció. Me decían que esto son temas que yo como actriz porno no debería tocar. Como hago pornografía solo soy un cuerpo que tiene que ser follado, que mi cerebro no significa nada y que no puedo tener opinión política. Tengo una carpeta entera de pantallazos de acoso, de amenazas de muerte, es muy fuerte.

Hablemos sobre las redes sociales y el trabajo sexual. Constantemente vemos cuerpos de estrellas de Hollywood en las redes. Los cuerpos de usuarios con menos alcance sin embargo son censurados.

El otro día borraron una foto mía en la que me besaba con otra mujer asiática. Si presentara mi sexualidad de otra manera quizá mi cuenta no estaría en peligro. Es muy fuerte, si buscas imágenes de personas blancas que usan su cuerpo, encuentras fotos de su culo entero, incluso sus tetas. Muchas veces para mujeres blancas basta tapar el pezón, mientras que yo tengo que tapar mi teta entera. No puedo mostrar nada o directamente se borra la foto.

Una de las personas blancas a las que me refería, una persona queer, con 100 mil seguidores, publica contenido fuerte de BDSM. Se le permite usar la palabra “sexo” o “castigo”, sube imágenes donde se ve el pecho o el culo y no son censuradas… Hemos sido siempre censuradas incluso antes de internet, siempre hemos sido borradas y excluídas de espacios. No es nada nueva esta distinción entre qué pueden hacer personas queers blancas y qué pueden hacer queers racializades. Si realmente es un algoritmo que censura partes desnudas del cuerpo, entonces, ¿esto significa que busca a cuerpos marrones y negros?

Nuestra sexualidad como mujeres asiáticas es impactada por la fetichización. ¿Cómo podemos manejar eso? ¿Cómo navegas el empoderamiento sexual?

Para ser muy honesta, es una cosa horrible. La fetichización transmite pérdida de control. Cuando me dicen que les encantaría tener mi color de piel, claramente no piensan en todas las consecuencias de ser marrón. La gente actúa muy inconscientemente, eso se ve sobre todo en relaciones sexoafectivas.

La fetichización y el racismo son pesos enormes que cargamos y que afectan cada aspecto de nuestra vida. Las personas blancas son libres de todos estos impactos, tienen otra relación con su cuerpo, con su deseabilidad, con su libido.

Dentro y fuera de mi curro intento no trabajar con gente blanca, porque al final del día, si no es una persona muy muy deconstruída, e incluso allí, es difícil. Todo eso hace daño, parece que no, pero afecta como piensas sobre ti misma. No me siento muy empoderada, porque estoy sobreviviendo un mundo blanco. Tengo que aprender cómo gestionarlo, cómo cuidar mi salud mental, cómo reclamar mi propia sexualidad.

Estoy sobreviviendo un mundo blanco. Tengo que aprender cómo gestionarlo, cómo cuidar mi salud mental, cómo reclamar mi propia sexualidad.

Durante la cuarentena, civilians (no-trabajadores sexuales) parecen haber “descubierto” OnlyFans, burlándose y fantaseando sobre cómo podían ganar mucho dinero en poco tiempo. ¿Por qué la gente asume que es tan fácil?

Lo hicieron… Bella Thorne ganó millones en pocos días. Gracias a esta extractivista blanca, que timó a sus clientes en OnlyFans, ha cambiado la normativa de la página y ahora nos es mucho más difícil ganar el dinero que ganábamos antes. Todo por una mujer famosa que ya era millonaria antes de OnlyFans.

La gente cree que es tan fácil porque no piensan en las consecuencias. Son personas blancas que no van a sufrir el mismo estigma, ¿sabes? No piensan «qué pensarán de mi” “¿Me llamarán puta..?” No valoran el trabajo sexual. Ni siquiera se identifican como trabajadores sexuales. Recuerdo como una maquilladora blanca, cuya carrera no estaba yendo muy bien durante la cuarentena, decidió abrirse un OnlyFans con fotos explícitas. Consiguió mucho dinero y encima me preguntó a mí, como mujer marrón, que le haga promoción. Yo llevo 3 años trabajando en esto, dejándome la piel en ello. Lo que yo gano en un mes, lo gana una persona blanca que acaba de empezar, multiplicado por diez. Personas que ni siquiera abiertamente son trabajadoras sexuales. Es un subidón para elles, algo divertido. Algo que luego deciden olvidar. Estas personas dicen «ciao» y vuelven a sus trabajos habituales, como esa mujer, que gana 600-1000 Euros al día.

¿Cuál es tu opinión sobre las abolicionistas en España?

Es un movimiento racista. Ya para empezar, que usen la palabra abolición, que se apropien de esa palabra, es racista. Ese concepto pertenece a la lucha de las personas negras contra la esclavitud, de la que esas mujeres se beneficiaron. Para mí es muy fuerte que se proclamen abolicionistas cuando no quieren abolir nada, están más que contentas comprando en Zara, comprando aguacates de “comercio justo” de México, con sus dietas veganas, cuando gente racializada migrante recoge sus verduras…

Primero de todo, son envidiosas de que alguien no esté dando su sexo gratis. Que no pasa nada, si quieres follar gratis a tu marido, a tu novio… Bien por ti. Pero yo no quiero dar mi sexo gratis, menos a un tío cis. Están enfadadas con eso. Hay una falsa moral, un puritanismo detrás de todo esto…

Que usen la palabra abolición, que se apropien de esa palabra, es racista. Ese concepto pertenece a la lucha de las personas negras contra la esclavitud, de la que esas mujeres se beneficiaron

Todo gira alrededor de esta salvación liderada por las mujeres blancas que saben más que nosotras. Todo lo que quieren hacer es atacarnos. ¿Tú las ves ofreciendo reparaciones, ofreciendo viviendas para migrantes? Y para ser sinceras, bajo el capitalismo todas somos explotadas. Son argumentos ridículos. Dicen que vendemos nuestros cuerpos. ¡No! Todas las veces que he tenido sexo he vuelto con mi cuerpo y todas sus partes a casa. Y siguiendo esa lógica, según la cual pierdo mi cuerpo cada vez que follo, ¿eso qué implica para personas a las que les gusta el sexo? Entonces todes vendemos nuestros cuerpos: vendes tus manos al teclear, vendes tu mente… Es todo muy blanco. Y las swerfs son siempre también terfs. De la misma manera que los policías son nazis. ¿Por qué nunca les ves en una habitación juntes? Porque son lo mismo.

Subiste una foto de una protesta a la que acudiste con un cartel que decía Las putas también somos bolleras. ¿Puedes hablarnos sobre eso?

Eso fue en el Orgullo Crítico. En el 8M estaba en Valencia, con un grupo de trabajadoras sexuales muy pequeño y recibimos muchísimos ataques de prohibicionistas. Ya no voy al 8M, no me siento cómoda, no me siento segura, estas prohibicionistas van de caza. El 8M no es una marcha en absoluto segura para muchísimas identidades: mujeres trans, mujeres racializadas, trabajadoras sexuales.
Pero sí, ese cartel era para dar más visbilidad al hecho de que hay putas que somos bolleras. Solo porque sea puta, no significa que sea hetero. Hay muchísima gente queer en este trabajo.